


Por Nicole Mendoza
El ajo no sólo puede ser delicioso a la hora de condimentar ciertos alimentos, en realidad, según la ciencia, el ajo puede reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en el organismo.
Un estudio realizado por investigadores del Instituto de Toxicología de la Universidad de Shandong, China, analizó más de 26 estudios anteriores que evaluaban los efectos del ajo en el organismo, y descubrieron que los resultados se mejoran siguiendo tratamientos a largo plazo. Dichas terapias, según los científicos, pueden ser de gran beneficio para las personas con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
La fundación Española del Corazón (FEC) ha hecho énfasis en incluir ajo en la dieta diaria, debido a sus diversas propiedades como diurético, depurativo, antiséptico y antibacteriano, lo cual también incluye por supuesto el beneficio de evitar enfermedades de colesterol. Es también el ajo, un alimento rico en minerales y vitaminas entre las que sobresalen las del grupo B.
Aunque los estudiosos señalan también que todo exceso puede llegar a ser nocivo, a pesar de sus muchos beneficios, las autoridades sanitarias recomiendan restringir el consumo de ajo a las personas que llevan tratamientos anticoagulantes o con problemas estomacales, ya que el ajo puede irritar el tracto gastrointestinal.