Por Eliane Portillo
Fabricantes Europeos de automóviles ven a México como punto estratégico de exportación. Varias compañías Europeas han puesto los ojos en México como parte de una estrategia que les permitirá llegar al mercado Sudamericano y ampliar sus ventas en Estados Unidos y Europa.
Tal es el caso de Fiat-Chrysler, que ya inició la construcción de la nueva planta Fiat en Derramadero, Coahuila. Se espera que la planta quede terminada a mediados de año y que inicie operaciones en enero del próximo año, según anunció el gobernador de la entidad.
En cuanto se confirme la compra de la marca Opel a General Motors, Fiat-Chrysler tomará decisiones respecto a la construcción de nuevas plantas. México representa una opción por tres razones principales: el fortalecimiento local de la cadena de proveeduría y suministros; contar con una planta de ensamblaje y dos de motores, además de la armadora en proceso de construcción, es una ventaja; y el tipo de cambio del peso frente al dólar y al euro favorece este tipo de inversión, como señaló Sergio Marchionne, presidente de los grupos Fiat y Chrysler.
BMW, el mayor fabricante de autos de lujo, ha dado prioridad a la proveeduría de autopartes, y ya estableció una oficina regional que trabaja actualmente con 30 proveedores de autopartes en el país para exportarlas a las plantas tanto de Estados Unidos, como de Alemania.
Esta estrategia ha permitido a la empresa incrementar sus ventas, por lo que actualmente planea la construcción de su primera planta local.
También Audi, la marca de automóviles de lujo de Volkswagen, está evaluando la ubicación para una nueva planta manufacturera en América del Norte (además de la planta de Volkswagen en Tennessee), informó en días pasados el director ejecutivo de Audi, Rupert Stadler, al diario Handelsblatt.
Para la empresa Alemana, México representa ventajas como país manufacturero, pero la decisión se tomará una vez que las ventas de Audi en Estados Unidos alcancen las 150,000 unidades, según declaraciones del ejecutivo.

















